Es la facultad que tiene toda persona de acudir ante las autoridades para, de manera verbal o escrita, a través de cualquier medio, idóneo y sin necesidad de apoderado a pedir la resolución de fondo de una situación particular o un concepto frente a cualquier tema, dentro de los términos previstos en la ley, con el objeto de obtener de éstas, una pronta respuesta sobre el particular.